Agrotóxicos

¡LA SEGURIDAD Y LA SOBERANÍA ALIMENTARIA EN BOLIVIA ESTÁN EN RIESGO!

PRONUNCIAMIENTO

¡LA SEGURIDAD Y LA SOBERANÍA ALIMENTARIA EN BOLIVIA ESTÁN EN RIESGO!

La PLATAFORMA AGROECOLÓGICA DEL TRÓPICO, SUBTRÓPICO Y CHACO, conformada por productores, recolectores, transformadores, consumidores, centros académicos, organizaciones públicas y privadas, activistas y empresas, emite el siguiente pronunciamiento respecto al acuerdo establecido el pasado 19 de diciembre entre el gobierno nacional de Bolivia y representantes del agronegocio para que los mismos presenten en el plazo de tres meses una propuesta para la introducción de más eventos de soya transgénica, maíz, algodón y caña transgénicos.

Los cultivos mencionados forman parte de la agenda global de las corporaciones o transnacionales de las semillas y agroquímicos que están pretendiendo imponer a todos los gobiernos a nivel global y no tienen que ver nada con la soberanía y seguridad alimentaria. El propósito de estas transnacionales es de fortalecer sus ingresos mediante el pago de patentes por el uso de sus semillas transgénicas y la comercialización de los agroquímicos asociados a dichas semillas. Es decir, que este acuerdo no es parte de una agenda nacional que vela por los intereses del país, sino de un sector que representa a los intereses de las corporaciones.

Por otra parte, bajo el pretexto de incrementar el rendimiento de la soya, del maíz y de combatir el ataque de plagas, etc., se pretende violar la CPE en su artículo 255, numeral 8, la ley 300 de la Madre Tierra, la Ley 071, la Ley 622 y los Decretos Supremos 2452 y 2735. Es decir que, ¿la CPE y las Leyes pueden ser violadas cuando los intereses sectoriales y políticos así lo dispongan?

El justificativo de introducir más eventos de soya transgénica para incrementar el rendimiento, es un argumento que ha demostrado que es totalmente falso, ya que desde la introducción de la soya transgénica, el rendimiento no ha variado (2,1 toneladas por ha) y es menor a los rendimientos que se tenían anteriormente con soya convencional y que estaban entre 2,26 a 3,16 toneladas por hectárea (El Cultivo de soya: Recomendaciones técnicas-CIAT-ANAPOUAGRM, 1995).

El argumento de incrementar el volumen de producción para la exportación, a costa de una mayor ampliación de la  frontera  agrícola con el consecuente desmonte de miles de hectáreas de bosque y la destrucción de sistemas productivos diversos, que van a suponer más sequias, inundaciones y ataque de plagas, no tiene sustento que aporte al desarrollo sostenible de la región y del país. Bolivia produce el 1.8% de la soya del MERCOSUR y el 1% de la soya del mundo. Suponiendo que incrementemos al doble la producción de soya a costa de serios impactos socioambientales y productivos, continuaremos siendo un país proveedor y marginal de materia prima y sin haber solucionado el grave problema de ser un país importador de más de 150 alimentos que antes producíamos y que han generado un gasto de más de 700 millones de dólares en la gestión 2016.

Estamos alarmados con la sola mención de legalizar la introducción de maíz transgénico, ya que esto generaría un desastre alimentario, cultural y ambiental sin precedentes, porque contaminará las más de 77 razas nativas que existen en nuestro país, muchas de las cuales son resistentes a plagas, enfermedades y están adaptadas a los cambios climáticos; a su vez perderíamos alimentos que son propios de zonas geográficas (valles y chaco). ¿POR QUE RAZÓN TENEMOS QUE VIOLAR LO ACORDADO EN UNA CONSTITUCIÓN QUE SE REALIZO DESPUÉS DE TODO UN PROCESO DE CONSTRUCCIÓN COLECTIVA Y DEMOCRÁTICO?

¿Cuál es el verdadero interés que existe por introducir maíz transgénico? ¿Queremos seguir el ejemplo de México? Este país producía hace 15 años y con total soberanía, 54 millones de toneladas de maíz para el consumo interno. Con la introducción del maíz transgénico ha reducido su producción a 34 millones y ahora está comprando más de 20 millones de toneladas de maíz. Eso se llama pérdida de la seguridad y soberanía alimentaria y pérdida de la soberanía científica.

¿Por qué a pesar de las presiones y propaganda de las corporaciones que promueven semillas transgénicas, solo hay 26 países que siembran transgénicos de los 194 que existen en el planeta?

Bolivia está entre los 11 países más ricos en mega biodiversidad del planeta y este potencial no ha sido incorporado en las políticas de desarrollo sostenible del país porque no se aprovechan estos recursos para la industrialización, la innovación, la investigación científica, la transformación de alimentos, que pueden generar miles de empleos e ingresos para el país. Al contrario, el Estado en todos sus niveles sigue consolidando a Bolivia como simple proveedor de materia prima a costa de la destrucción y desaparición de los recurso naturales vitales para el desarrollo nacional, como son territorio, agua y bosque y recursos genéticos.

Estamos entonces en una encrucijada en la que el Estado en todos sus niveles, debe asumir el rol de velar por los intereses nacionales o profundizar su dependencia de las empresas transnacionales.

Por ello, la PLATAFORMA AGROECOLÓGICA DEL TRÓPICO, SUBTRÓPICO Y CHACO, está en alerta  y convocamos a los bolivianos a no permitir que esta amenaza se consolide aprobando nuevos eventos transgénicos que pondrá en riesgo nuestra biodiversidad, seguridad y soberanía alimentaria.

¡PROTEJAMOS NUESTRA BIODIVERSIDAD!

¡NO A LOS EVENTOS TRANSGÉNICOS!

¡POR UN VERDADERO DESARROLLO SOSTENIBLE!

 

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LAS LANGOSTAS Y LOS FALSOS PROFETAS PAGADOS POR MONSANTO

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No existen cultivos transgénicos, ni de maíz, ni de otros vegetales, modificados genéticamente para repeler insectos del orden Orthoptera, en específico de la especie Schistocerca cancellata que es la plaga que está afectando diversos cultivos en tres departamentos del país

De un tiempo a esta parte, o para ser más precisos desde que la CAO (Cámara Agropecuaria del Oriente), el IBCE (Instituto Boliviano de Comercio Exterior) y los importadores de agroquímicos para la industria agrícola se han empeñado en facilitar la entrada ilegal del maíz transgénico en Bolivia para aumentar sus ingresos, hemos visto como la prensa escrita de los principales medios del país se hace cómplice de este ilícito.

Bolivia está entre los 20 países con más biodiversidad del mundo. Al mismo tiempo, se conocen unas 77 variedades de maíz nativo las que serán irremediablemente perdidas si se autoriza el cultivo de maíz transgénico al país.

En el artículo del diario Los Tiempos de Cochabamba titulado Las langostas se quedarán años en el país; las medidas serán sólo paliativas (1), publicado el día martes 15 de febrero 2017 se pretende desinformar a la población y a los consumidores bolivianos con que “el maíz transgénico no habría sido atacado por las langostas”, dato que nos proporciona la periodista aludiendo a dos entrevistados.

La información de campo a nuestra disposición y confirmada por Sociedad Boliviana de Entomología es que la reciente plaga de langosta especie Schistocerca cancellata tiene origen en Bolivia y que está arrasando indiscriminadamente con diferentes cultivos transgénicos y convencionales ya en tres departamentos del sur y oriente del país.

Nos preocupa enormemente la calidad de la información que los medios ponen a disposición de los lectores dando de forma irresponsable tribuna a la apología falaz que se pretenden hacer de los cultivos transgénicos aprovechando el pánico que la plaga de langostas está ocasionando en Bolivia.

La nota cita al presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos en Bolivia Marco Antonio Villarroel Virhuez quien aparece diciendo que “una inspección demostró que la plaga (de langostas) no afectó cultivos transgénicos, debido a que sus componentes la repelen.”

A este respecto la documentación científica que manejamos como parte de nuestro quehacer diario en el mundo de la agroecología es la siguiente:

No existen cultivos transgénicos, ni de maíz, ni de otros vegetales, modificados genéticamente para repeler insectos del orden Orthoptera, en específico de la especie Schistocerca cancellata que es la plaga que está afectando diversos cultivos en tres departamentos del país. (2)

Nos preguntamos si el señor Marco Antonio Villarroel Virhuez presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos fue malinterpretado por la periodista encargada del artículo o lo que persigue es desinformar a los ciudadanos en relación a los cultivos transgénicos otorgándoles beneficios que no tiene.

Unas líneas más arriba el artículo alude al señor Gary Rodríguez, economista y gerente general del IBCE- suponemos que representante de Monsanto en Bolivia a estas alturas- personaje que no pierde ocasión para tergiversar la verdad en beneficio de las multinacionales de la semilla y de los agroquímicos y en desmedro de la calidad de la alimentación de la población boliviana. El señor Rodríguez insiste una vez más en la “autorización del Gobierno central para el uso de la biotecnología en el agro porque serviría para prevenir las plagas que azotan la producción en Santa Cruz haciéndolas más fuertes ante cualquier insecto u hongo que pueda aparecer como ocurrió con el gusano cogollero el año pasado y lo que sucede hoy con las langostas.”

Esto ya no puede ser responsabilidad de una periodista distraída sino parte de la campaña de desinformación que Monsanto ha montado en Bolivia en alianza con la CAO el IBCE, los distribuidores de productos agroquímicos y con el apoyo de diferentes medios de comunicación para introducir el maíz transgénico en Bolivia.

Los daños generados por la tecnología transgénica en cultivos son impresionantes desde el punto de vista agronómico, social, económico, salud y ambiental.

Los únicos favorecidos son un puñado de empresarios agroindustriales y los vendedores de productos químicos que obtienen buenos ingresos en una economía de escala sin incluir las externalidades negativas en sus balances.

La plaga de las langostas ha sido ocasionada por el desequilibrio ambiental provocado por la deforestación y la agroindustria que con sus pesticidas tóxicos eliminan indiscriminadamente insectos considerados dañinos y otros benéficos para la agricultura tal como lo ha manifestado la Sociedad Boliviana de Entomología hace pocos días. (3)

Más grave aún serán las toneladas de insecticidas que se rociarán afectando gravemente los cultivos para la alimentación humana y animal, hortalizas, frutas y colmenas.(4)

Lamentamos mucho que algunos cotidianos se hagan eco de la campaña de desinformación que se ha ido generando desde IBCE desde un año a esta parte representando esto un grave perjuicio para el medioambiente y para la salud de los consumidores bolivianos.

Rodrigo Lampasona Soruco
Comunicaciones Plataforma Agroecológica

 

Notas

(1) http://www.lostiempos.com/actualidad/economia/20170215/langostas-se-quedaran-anos-pais-medidas-seran-solo-paliativas

(2) http://www.cera-gmc.org/

(3) http://www.agrojornada.com/index.php?sec=1&not=1031

(4) http://www.paginasiete.bo/economia/2017/2/16/fumigacion-langostas-arriesga-criaderos-abeja-127522.html