Soberanía Alimentaria

TERCERA FERIA AGROECOLOGICA DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA BOLIVIA

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El día sábado 13 de agosto 2016, en el Parque Los Mangales III se llevó a cabo la Tercera Feria Agroecológica de Santa Cruz organizada por la Plataforma Agroecológica del Trópico, Subtrópico y Chaco.

Se trata de de un encuentro entre productores y consumidores y cuenta con una exposición de productos en la que participan productores, recolectores, chefs y transformadores de alimentos agroecológicos cuyo objetivo es visibilizar y posicionar la agroecología como la única opción viable de producción y de consumo sustentable.

Para Martín Boudain del Centro de Ecología Aplicada (CEASIP – Fundación Patiño) “existen pocas opciones para conseguir una alimentación sana, libre de agrotóxicos y transgénicos y están muy satisfechos de haber elegido una opción de agricultura ecológica hace ya varios años como institución. La Feria representa una oportunidad muy importante para relacionarse en forma directa con el consumidor e igualmente conocer otros productores que finalmente pueden convertirse también en proveedores de materia prima para nuestros alimentos procesados.”

Lamentablemente en  Bolivia no hay una norma que regule la concentración de elementos tóxicos en los productos agrícolas ni fiscalización que contribuya a cuidar la salud del consumidor. Aunque si existe una norma nacional para la producción ecológica que lastimosamente es poco conocida y aplicada en el oriente de Bolivia

Por otro lado existen miles de productores agroecológicos que producen alimentos de manera responsable con el medio ambiente, sin agrotóxicos y libre de transgénicos, y sin embargo éstos no son reconocidos ni diferenciados de los convencionales en el mercado local local y no tienen ninguna relación todavía con los y las consumidores que buscan justamente estos productos sanos.

Por esta razón la Plataforma Agroecológica, en la perspectiva de acercar a los consumidores con los productores ecológicos, ha iniciado el desarrollo de una marca colectiva mediante el Sello de Identidad Agroecológica para diferenciar a estos alimentos de los productos provenientes de cultivos que utilizan agroquímicos y transgénicos.

Miguel Angel Crespo director de Probioma, organización socia de la Plataforma Agroecológica, nos cuenta que “en la presente Feria han participado unos 30 expositores entre productores, transformadores, chefs, restaurants y agrupaciones preocupadas por una buena nutrición. El consumidor ha podido encontrar aquí más de 70 productos que constituyen una buena muestra de seguridad y soberanía alimentaria conceptos prioritarios que la Plataforma Agroecológica tiene entre sus objetivos.”

El Sello de Identidad Agroecológica tiene la característica de visibilizar a los productores agroecológicos y reconocer el esfuerzo que realizan, además de darles una identidad propia ante el mercado y los consumidores.

Existen ya 4 socios de la Plataforma Agroecológica  que han obtenido el Sello de Identidad Agroecológica después  de aprobar los estrictos requerimientos que impone la normativa técnica desarrollada por el Comité del Sello.

Uno de estos socios son los productores de la finca familiar Isondú ubicada en el kilómetro 24, doble vía La Guardia. Para ellos conseguir el Sello significó un reconocimiento a su labor de agricultores agroecológicos. Frutas, hortalizas y alimentos procesados como mermelada de pimentón, helados y licores a base de mandarinas, frutillas, maracuyá, todos productos orgánicos elaborados en familia, fueron los más solicitados en el evento. Para Fernando Alcoba, padre de familia y agricultor, “el Sello de Identidad Agroecológica y la participación en la Feria es la culminación de un sueño acariciado por muchos años. La oportunidad de pasar muchas horas a la semana juntos con mi mujer y mis dos hijos en la huerta y en el proceso de preparado de alimentos no tiene precio. Particularmente hoy en día que a todo mundo le falta el tiempo y están muy preocupados de los aspectos materiales de la existencia.”

Para la Fundación Colonia Piraí la participación en la feria es importante porque ofrece la posibilidad de conocer a consumidores como parte de la estrategia de comercialización, dado que su huerta agroecológica tiene una producción alta de hortalizas y frutas certificadas con el Sello Nacional de Producción Ecológica y el Sello de la Identidad Agroecológica. “Es interesante anotar que en otros lugares hay que convencer a los clientes que es importante consumir productos sanos, sin embargo esto no es necesario en la Feria” dice Jhobana Veizaga, docente en la Fundación. Además comenta que “son los y las estudiantes que producen todas las verduras en la huerta, con la metodología de aprender haciendo. La participación a la feria es importante porque así ellos aprenden también el aspecto de la comercialización, importante para cuando terminen sus estudios y quieran iniciar su propia empresa o huerta”.

Pero la agroecología es también conocimiento y más importante aún conocimiento compartido, sin secretos ni patentes, todo lo contrario a la agricultura convencional y a los agroenegocios que trabaja en un estricto sistema de competencia de tipo industrial donde los rendimientos y los precios son lo más importante con altos costos socioambientales.

Así, Vladimir Llanos de la comunidad agroecológica Tierra Hermosa, nos cuenta de la Mucuna (Mucuna pruriens) “una leguminosa tropical que sirve para mejorar los suelos fijando nitrógeno y a la vez alimentar animales. Muchos visitantes de la Feria se acercaron a preguntar y se llevaron toda la semilla para probar en sus campos.”

Moringa, Sacha inchi, Sinini, Neem son algunos de los llamados súper alimentos que el agrónomo Freddy Renjipo Rivera produce para Agroriego. “Nuestro próximo producto será la stevia que como ustedes saben ya es muy difícil conseguirla en estado puro. Las marcas comerciales agregan sucralosa, ciclamato e incluso maltodextrina (un subproducto derivado del maíz trangénico) para mejorar su sabor. A nosotros nos interesa antes que nada un producto genuino que entregue seguridad y salud al consumidor. Dentro de poco estaremos solicitando la visita de los técnicos para optar al Sello de Identidad Agroecológica.”

En el stand de Probiotec, el ingeniero José Luis Quiroga informaba a los productores que la seguridad de los cultivos está garantizada con el apropiado conocimiento y manejo agronómico de parte del agricultor ecológico. “Actualmente se tienen nuevas herramientas para un mejor manejo de plagas a través del Control Biológico. Se trata de mantener a raya los insectos que pueden dañar los cultivos de alimentos mediante la observación y aplicación de productos naturales que son capaces de controlar sin dañar la biodiversidad.”

Entre las agrupaciones presentes en la Feria destacaba el stand de La Revolución de la Cuchara, quienes nos contaron que están presentes desde hace tiempo en La Paz y ahora recientemente en Santa Cruz promoviendo la alimentación vegetariana y un estilo de vida saludable. Rada comenta que “no estaban preparados para atender a tanto público y que tuvieron que pedir 3 veces más hamburguesas de gluten y empanadas para poder abastecer la demanda”.

La organización calcula al menos unas 500 visitantes entre las que destacaban mujeres que llegaron para hacer las compras muy temprano y para conocer la variedad de productos disponibles. Muchas encontraron todas las frutas y hortalizas que andaban buscando y además pudieron deleitarse con degustaciones de té, café y jugos. Más tarde llegaron familias y grupos de jóvenes quienes se quedaron a almorzar cómodamente en el patio especialmente dispuesto para la ocasión.

Para Antonio Sanjinés, miembro del comité logístico, “la Feria fue todo un éxito de público y ventas ya que al cerrar el evento a las 15:30 muchos productores se fueron contentos de no tener que llevar los productos de vuelta a la finca.” Pero en cambio Sheyla Martínez se lleva una importante cantidad de trabajo a casa: “Ahora toca sistematizar toda la información que adquirimos en forma de fichas y cuestionarios que preparamos especialmente para hacer un análisis detallado de las fortalezas  de la organización e igualmente ir mejorando en aquellos detalles que los visitantes nos hicieron notar”.

Rodrigo Lampasona, representante de los consumidores de la Plataforma Agroecológica, afirma que la Feria “representa la mejor ocasión que tiene la ciudad para entregar al consumidor la oportunidad de adquirir alimentos sanos, libres de agrotóxicos y transgénicos, en momentos en que la agroindustria se muestra muy agresiva al pretender degradar la producción agroecológica mediante voceros pagados. Por estos días se ha escuchado en los medios a una señora de nombre Cecilia González, quien dice ser experta en transgénicos, denigrando a los alimentos orgánicos aduciendo que son más peligrosos que los transgénicos. Es lamentable que los periodistas no conozcan un poco mejor los temas del agro, de la producción,  la nutrición y la salud para que puedan hacer mejores preguntas y desenmascarar a este tipo de personajes oscuros.”

Para Alejandra Crespo de la Coordinadora en Defensa del Medio Ambiente (CODAPMA) esta Feria les da la oportunidad de visibilizar el interés y la lucha de los jóvenes por más derechos para generar debate en torno a las problemáticas ambientales. “Hemos venido a esta Feria con chicha y somó de maíz nativo, esencia de nuestra tierra. La importación de maíz transgénico pondrá en grave peligro las 77 razas de maíz nativo de nuestra patria Bolivia. Esta es una situación que merece máxima atención por parte de la ciudadanía ya que la contaminación del acervo genético es irreversible. Es decir, no hay ninguna posibilidad de descontaminar al maíz.”

La próxima Feria Agroecológica está planificada para el 17 de septiembre 2016.

 

Más información en: https://www.facebook.com/plataformaagroecologica

Comunicaciones Plataforma Agroecológica: plataformaagroecologica@gmail.com

NUEVA AMENAZA A LA SEGURIDAD Y SOBERANIA ALIMENTARIA EN BOLIVIA

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En las últimas semanas los medios de comunicación han difundido la posición del sector del agronegocio en Bolivia que, ante las pérdidas de los cultivos de soya y maíz por el ataque de plagas, como es el caso del cogollero (Spodopterafrugiperda), ha montado un show mediático con el propósito de presionar al gobierno para que se apruebe la introducción del maíz transgénico (Bt) y un nuevo evento de soya transgénica.

Cabe aclarar que el ataque de plagas se produce porque no se han tomado medidas preventivas de control y/o porque los efectos del cambio climático, como es el caso de la sequía o escasez de lluvias, hacen que las mismas se incrementen. Esto es lo que ha ocurrido en los predios en los que el ataque de dicha plaga se presentó a la opinión pública.

Es bien sabido que cualquier medida de control y de mejora del rendimiento, depende de la calidad del manejo del cultivo, los suelos, del clima y de la semilla. En el caso de las semillas transgénicas, estas han sido diseñadas solo para ser tolerantes a determinados herbicidas y/o producir su propio insecticida. El más claro ejemplo es la soya que, a 12 años de haberse introducido la semilla de soya transgénica, los rendimientos se mantienen en los mismos niveles que la semilla convencional, lo que sí se ha incrementado es el uso de herbicidas e insecticidas en un 400%.

Por todo lo anterior, no se justifica la introducción de transgénicos en Bolivia, para resolver la crisis del agronegocio que se ha agudizado por la aplicación de su propio modelo que es insostenible y depredador del medio ambiente.

Por lo tanto, el argumento de que para frenar el ataque del gusano cogollero en el cultivo de maíz es preciso introducir el maíz transgénico, es una falacia porque si se aprueba no resolverá el problema del ataque de este insecto. Por otra parte se vuelve evidente el riesgo de contaminación de las diversas variedades y razas de maíz que existen en Bolivia y que son la base de la dieta alimentaria de las y los bolivianos.

Nuestro país es considerado centro de origen secundario de maíz, porque tenemos la mayor cantidad de razas del mundo. Bolivia tiene 77 razas identificadas, le sigue México con 69 , después Perú con 66 y Argentina con 47.

Dichas razas nativas están distribuidas en todo el país, desde las tierras altas hasta las tierras bajas de la Chiquitanía, Chaco y Amazonía. Por esta razón es que la introducción del maíz transgénico contaminará irreversiblemente todas nuestras variedades de maíz, atentando aún más contra la seguridad y soberanía alimentaria de los bolivianos.

El argumento de los sectores de la agroindustria que toma como base informes sesgados de la OMS y la FAO, no tiene consistencia científica porque dichas organizaciones no han mencionado que los transgénicos no causen impactos sociales y ambientales. En este sentido, la representación de la FAO en Bolivia deberá aclarar su posición al respecto.El informe científico de la entidad NAS (NationalAcademy of Sciences) de la que se tomaron los argumentos para que el gobierno boliviano considere la legalización de la introducción del maíz transgénico, establece una posición distinta a quienes promueven los transgénicos en Bolivia. Dicho informe describe que las técnicas usadas en ingeniería genética han dado espacio a cambios inesperados en el genoma en niveles mucho más altos que con las técnicas de cultivos clásicos o convencionales.

Sin embargo el maíz transgénico, llamado “betito” ha sido introducido ilegalmente al país y se estima que existen al menos 40.000 hectáreas sembradas en el Chaco y en el norte integrado del departamento de Santa Cruz. Esta es una vieja estrategia ya empleada antes para la introducción de la soya transgénica. Es decir, inundar los campos con transgénicos para después presionar al gobierno para su legalización ante los hechos consumados.

El gobierno en el día del Medio Ambiente nos ha “regalado” el reglamento del Decreto Supremo 2452 sobre el etiquetado de alimentos transgénicos, que no va modificar en nada los actuales cultivos de estos en el país, por el contrario los agronegocios lo están utilizando para presionar la legalización de más cultivos transgénicos, con el argumento que los consumidores están informados, por lo tanto que ellos decidan libremente en el mercado. En la cumbre agropecuaria del 2015 se revivió el etiquetado que ya estaba contemplado en la Ley de la REVOLUCIÓN PRODUCTIVA COMUNITARIA AGROPECUARIA del año 2011 (artículo 15, numeral 3) que nunca se aplicó.

Ahora con el rimbombante termino de Organismo Genéticamente Modificado quieren enterrar el termino de transgénicos que se usa ampliamente y es conocido por los consumidores, asimismo la etiqueta se cambió de rojo al amarillo porque ofendía a los agronegocios. En este sentido el etiquetado se convierte en el caballo de Troya de los agronegocios y del gobierno para avanzar en la legalización de más cultivos transgénicos en el país.

Por lo mencionado, hacemos un llamado, a las organizaciones de la sociedad civil, consumidores y agricultores a pronunciarse y movilizarse al respecto, ya que este nuevo atentado a la seguridad y soberanía alimentaria bajo argumentos falsos, no debe ser permitido y el gobierno debe establecer una posición clara de no permitir el ingreso de transgénicos a Bolivia y sancionar a todos los que han introducido y sembrado ilegalmente maíz transgénico, en el marco de lo establecido por la CPE, la Ley de la Revolución Productiva, la Ley de la Madre Tierra, etc.

Santa Cruz, 25 de Mayo del 2016

 

POR LA PLATAFORMA AGROECOLOGICA DEL TROPICO Y CHACO

PROBIOMA Antonio Sanjinez

CIPCA – Santa Cruz Isabel Mamani

CODAPMA Alejandra Crespo

Consumidores Rodrigo Lampasona

INCADE Adriana Montero

Manejo de huerta como una experiencia educativa agroecológica

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Testimonio de Jhobana Veizaga, facilitadora del módulo Huerta Agroecológica en Colonia Piraí

Al salir de las universidades tenemos un pensamiento de “vivir mejor que otros” gracias a la explotación agropecuaria, con este pensamiento iniciamos nuestras actividades.
Sin embargo, al llegar a la Colonia Piraí, vamos cambiando nuestra forma de pensar.
Este cambio se manifiesta en un proceso de construcción de lo que llamamos el “huerto agroecológico”. Éste se inicia con los y las participantes elaborando un diagnóstico productivo en el que intervienen el análisis de las vocaciones y potencialidades productivas de las regiones o comunidades de los y las estudiantes, el análisis del suelo, en el marco de lograr que su utilización sea sustentable en el tiempo, no degradándolo, analizamos también las distintas plagas y enfermedades que afectan los cultivos existentes.
Es un enfoque sobre la realidad que observamos, así mismo se toma en cuenta los requerimientos de la cocina de nuestro internado, y las debilidades y fortalezas que tenemos en nuestra huerta. Finalmente en base a los resultados de este análisis fijamos nuestras metas productivas que son generalmente para cumplirlas en tres meses.
En lo pedagógico indagamos los conocimientos previos, saberes y tradiciones para la agricultura que traen de sus pueblos así como los valores, alimentación cotidiana de sus regiones y expectativas de los y las participantes del módulo huerta agroecológica.

Este análisis nos permite planificar las actividades de formación profesional para el huerto agroecológico con las siguientes características:

1. Se explica y se recibe opiniones sobre todo el proceso de producción de las distintas variedades de vegetales que se cultivaran de acuerdo al calendario agrícola.
2. La construcción de valores bajo los principios de la agroecología.
3. La formación utilizando metodologías de investigación e innovación para la producción agroecológica.

Finalmente el logro de las personas con mentalidad critica, reflexiva dinamizadoras del cambio y que vuelvan a sus regiones y comunidades para aplicar los principios y valores desarrollados en esta formación.
En el proceso de ejecución articulamos la teoría con la práctica mediante técnicas tales como el aprender haciendo, la investigación adaptativa, que se caracteriza por lograr distintas variedades puedan adaptarse al clima, suelo y temperatura del contexto.
Una jornada cotidiana se inicia con una breve explicación de los alcances que deben lograrse al final de la misma, señalando los elementos teóricos en los cuales se apoya el proceso de elaboración de los diferentes insecticidas, plaguicidas y abonos foliares.
Posteriormente se organiza grupos de estudio con el material que van utilizar y las indicaciones correspondientes. Cada grupo procede a elaborar dicho trabajo con el apoyo permanente de la docente que orienta a cada grupo para evitar dificultades en el proceso.
Al terminar el trabajo se realiza una mesa redonda para la socialización de los productos trabajados en la jornada, cada grupo explica todo el proceso de elaboración y su debida utilización para el manejo integrado de plagas y enfermedades y se evalúan los resultados alcanzados.

Fuente: LLUVIA N°2, Es una publicación de la Fundación Colonia Piraí

Por lo visto estamos con la CAO y no con la CSUTCB

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Terminó la esperada Cumbre Alimentaria (que en realidad pasó a llamarse Cumbre Agropecuaria, lo que ya era un síntoma preocupante) y sus resultados resultan sumamente preocupantes. Para empezar, los delegados de la CSUTCB eran la mitad que los delegados de la CAO y simplemente no se los escuchó.
Por Rafael Puente
Se hizo a un lado la Ley de la Revolución Productiva y se tomó decisiones que, en conjunto, configuran un horizonte mental de desarrollismo puro y simple -que siempre fue el horizonte de la CAO, por supuesto-, ignorando olímpicamente el horizonte del Vivir Bien y el de la Soberanía Alimentaria, al igual que los derechos de la Madre Tierra, para concentrarse en la expectativa de generar mayores recursos por exportación (¿Acaso para compensar la disminución de ingresos por hidrocarburos?). Y, para colmo, se hizo a un lado la Constitución Política del Estado (CPE). Pero vamos por partes.

1. La deforestación masiva. Bajo el título de “ampliación de la frontera agrícola”, la Cumbre consagró el viejo proyecto de deforestación de millones de hectáreas de bosque -del poco que nos queda- que se destinarán a la siembra de alimentos (no precisamente para garantizar la canasta familiar, sino para la exportación).
Por lo visto a nadie le preocupaba el cambio climático, ni el calentamiento global, ni la creciente desertización de nuestras tierras bajas. Con esta decisión se viola los artículos 348, 386 y 387 de la CPE (que insiste en el carácter estratégico de nuestros bosques).
2. La promoción de la producción de transgénicos. Además de consolidar la producción de soya transgénica -desgracia que se viene produciendo hace ya 10 años-, se discutió la posibilidad de aprobar el cultivo de maíz y algodón transgénicos, y como tomar esa definición en la propia Cumbre resultaba demasiado provocativo, se le transfirió la decisión a la Asamblea Legislativa (que sin duda la va a aprobar, no tenemos por qué pensar que esta Asamblea será más independiente que la anterior, todo lo contrario).
No sólo está comprobado que los transgénicos son dañinos para la salud humana y animal -comprobación que no tiene carácter oficial, ya que los organismos oficiales de Naciones Unidas difícilmente se van a oponer a las dueñas reales del planeta que son las transnacionales-, sino que además está comprobado -y esta vez sí por la OMS- el carácter mortalmente dañino del glifosato, un agrotóxico inseparable de la producción de transgénicos. Además, aquí se viola el artículo 2558 de la CPE (que establece la prohibición de importación, producción y comercialización de organismos genéticamente modificados y elementos tóxicos que dañen la salud y el medio ambiente).
3. La eliminación de la Función Económico Social como condición para la tenencia de grandes extensiones de tierra cultivable. De esta manera se viola los artículos 393, 397, 398 y 401 de la CPE, ya que nuestra Carta Magna no da pie para ninguna postergación de esa condición, ni para ningún tipo de paréntesis (es lo mismo que cuando Sánchez de Lozada permitió el monopolio de una transnacional -ENTEL- con el argumento de que era “sólo por cinco años”).
4. La Soberanía Alimentaria. Esta meta programática (planteada en la CPE, artículos 2558, 3094 y 405) no sólo fue ignorada, sino que fue directamente contrariada. Para empezar, es un sarcasmo pensar que se puede favorecer esa soberanía sometiendo la producción a una poderosa transnacional, como es la Monsanto; y menos aun cuando el horizonte estratégico que se busca no es la alimentación de nuestra población, sino el incremento de las exportaciones.

En resumen, la esperada cumbre sólo nos ha proporcionado decepción y nos deja desarmados/as ante el poder transnacional -y de sus sempiternos aliados que con los señores de la CAO y la Cainco-, desarmados frente a una eventual crisis alimentaria mundial (pensemos sólo en el trigo que tanto consumimos y tan poco producimos) y desarmados ante el calentamiento global. ¿Será que vamos de la descolonización a una recolonización?

El autor es miembro del Colectivo Urbano por el Cambio (CUECA) de Cochabamba.